martes, julio 14, 2009

Desde el lado donde estoy tengo una certeza. También hay agravio, no lo niego. Ambos, mezclados, me llevan al límite y al centro de un bosque repleto de árboles: grito, y en ese acto me hago conciente de mi propia voz. Me encuentro sumido, montado, abrazando todo mi cuerpo. Surgen algunas ideas inquietantes, novedosas. Toco la tierra. Respiro. Escucho el fluir de un río lejano. Ahi están frente a mis ojos, el ramal de los hechos multiplicándose. Mientras tanto crecen mis ojos: puedo dicernir cada minuto, ver y clasificar los sonidos que dan giros en el aire enrarecido. De todos ellos escogo los que mantendrán la ecologia del bosque que ahora habito; decido, abandono, tiro. Me preparo; Me sujeto a un mástil ligero y digo las cosas por su nombre. Enuncio y convoco: el viento me ataca. Ese mástil como quiera verse, está hecho de palabras. No es una coincidencia: Habito esta tierra, busco pan y agua. Ahora sé: la justicia no cae por su propio peso, no es un producto de la tierra. La justicia al igual que la paz o la guerra, es reacción al otro, oposición, consecuencia. Carece de toda inocencia. No es hija de la ingenuidad. Pero llegando a este punto en algo cedo: los siglos me construirán un refugio, mi casa de verbos. Mástil, faro, casa: esta será mi forma de justicia.

miércoles, mayo 20, 2009

En nuestro 5to nùmero, traemos hasta ustedes:
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martes, abril 07, 2009

Y aunque nadie lo creìa, pues en tal situaciòn todos creyeron que enloqueceria y se perderia entre los mil rostros con los que permanece el pasado, diluyendose para siempre en historias que no son suyas, la princesa venciò a sus enemigos -el enojo, la injusticia y la frustraciòn-, y como premio, sus dioses le concedieron su propia soledad, un encuentro con su propio ser, un romance eterno consigo mismo;

sábado, marzo 28, 2009

Si el amor es una sarta de mentiras, o una dosis muy grande de ingenuidad, de ilusiòn y de fantasia, su contraparte, el desamor, es la mas cruel y fria dosis de realidad. Una vez iniciada la huida y en medio del silencio, sòlo las ùltimas palabras pronunciadas por quien abandona, se vuelven el ùnico lenguaje posible con el cual se comunica quien repleto de memorias, se ha quedado a mirar las ruinas de un mundo que fue, y que ahora se transforma en otra cosa, un mundo inmundo, injusto y desalmado...
( **** ) pequeño hombre, para quien no se ha concedido màs la fantasia, la mentira ni la farsa. Su destino serà la màs cruel dosis de sucesos de los cuales no decide absolutamente nada màs que su recuerdo. Ya no puede huir y ya ni siquiera, ignorar. Bienvenido a la realidad del desamor, el màs cruel de los castigos ¿Encontraras la salvaciòn?